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Posted on 26 marzo 2018

Gaydar homosexual ¿mito o realidad?

Gaydar homosexual ¿mito o realidad?

¿Qué hay de verdad en la idea de que las personas homosexuales tienen un sexto sentido para conocer la orientación sexual de otras personas? Ese gaydar ¿Es mito o realidad? Pues el sexólogo Pablo Mangas Juárez ha elegido este tema para la investigación de su trabajo fin de Máster, con la que ha concluido de manera brillante su formación como Sexólogo dentro del Máster Oficial en Sexología de la UCJC e IUNIVES.

Todo tema que concierne a la comunidad LGBT+ siempre me ha interesado muchísimo– nos cuenta Pablo. El hecho de pertenecer a la misma es uno de los motivos principales, pero, más allá de eso, la diversidad afectivo-sexual de las personas siempre me ha producido mucho “morbo intelectual”. Todas sabemos que hay muchos mitos y estereotipos que rodean a cualquier minoría. El caso es que, los gais hemos elaborado un refranero muy divertido y rico, en el cual tenía cabida un dicho que andaba rondando por mi cabeza desde hace mucho, aquel de: “ojo de loca no se equivoca”. El Pablo científico que hay en mí no podía parar de plantearse: ¿será esto verdad?, ¿por qué muchos gais siempre nos empeñamos en etiquetar la orientación sexual de otros?, ¿se habrá estudiado esto en alguna parte?Y así fue como este interés de Pablo se convirtió en una investigación con interesantes conclusiones.

Pablo diseñó un original estudio en el que valoró la “pericia perceptiva masculina” y exploró las relaciones de esta pericia con el factor de personalidad “Apertura mental” y las “Actitudes hacia gais”. Se usó una muestra de 20 hombres con orientaciones del deseo homogeneizadas a los que se les realizó fotografías y videos para mostrar a los sujetos experimentales. La muestra de sujetos experimentales estuvo compuesta por 472 hombres en los que se evaluaron las variables anteriormente citadas (evaluar la orientación sexual de los modelos, Apertura mental y Actitudes hacia gais).

Algunas de las fotografías de hombres de diversas orientaciones del deseo, usadas como modelo para evaluar la pericia perceptiva del grupo experimental

Sobre las dificultades y curiosidades a la hora de preparar el experimento y conseguir la muestra, Pablo nos comenta: “los hombres gais aceptaron el estudio de una forma muy proactiva y recibí muchas felicitaciones por parte de éstos, mientras que los hombres heterosexuales parece que tenían cierta reticencia hacia este estudio. Esto no me sorprendió, puesto que la masculinidad es tan frágil que para ciertos hombres heterosexuales tiene que suponer un reto u osadía mostrar su imagen públicamente para que personas desconocidas juzguen su orientación. Conseguir muestra de sujetos heterosexuales me costó sudor y lágrimas. Además no fue nada fácil, ya que para pasar a formar parte de la muestra de sujetos “modelo” había que reunir nada menos que 24 criterios de inclusión muy estrictos (no tener piercings, no tener tatuajes, no sonreír en las fotografías, no tener pelo tintado, no tener heridas faciales, no tener un peinado extravagante… y un largo etcétera). Las imágenes y vídeos conseguidos formaron parte del cuestionario Stimuli, que es un molde que suele usarse en estudios de Psicología de la Percepción, aunque también utilicé la subescala de Actitudes hacia Gais del Cuestionario de Homofobia Moderna y la subescala de Apertura Mental del Cuestionario de Personalidad NEO-Revisado.

Como curiosidad, en la última pregunta de la batería –que eran cuestiones de opinión- les preguntaba en qué se fijan exactamente para deducir la orientación sexual de otros hombres. Algunas de las curiosas respuestas fueron:

“Me fijo en la pronunciación de las consonantes L, M y S”, “en sus cejas”, “en cómo inclinan la cabeza”, “en cómo cierra los labios”, “es simplemente instinto”, “se les nota en la mirada” o “es algo que me inspiran”.

¿Cuáles son las conclusiones de este estudio?

Parece que, en general, sí que existiría algún gaydar… ¡pero hay que conceptualizarlo con cautela! – comenta Pablo – En términos generales, los hombres homosexuales realizan un etiquetado sobre la orientación sexual de otros hombres de una forma superior al azar. Esto quiere decir que no etiquetan y aciertan por mera casualidad, sino que lo hacen de una forma más certera. Por otro lado, al comparar la cualidad perceptiva de heterosexuales y gais, parece que estos últimos obtienen puntuaciones significativamente mayores tanto en imágenes como en vídeos. Ello se traduce en que los gais no sólo etiquetan de una forma superior al azar, sino que lo hacen considerablemente mejor que los heterosexuales.

En cuanto a las Actitudes hacia gais, sorprendentemente no obtuve ningún tipo de relación entre esta variable y la percepción de la orientación sexual, mientras que en el caso de la Apertura mental averigüé que, cuanto menor es la Apertura mental de un hombre heterosexual, peor juzgará la orientación sexual únicamente en base a fotografías presentadas. Probablemente esto se traduzca en que los hombres heterosexuales más “cerrados” y con peores actitudes hacia la diversidad sexual, tienen una visión de lo que representa ser gay mucho más estereotipada.

También pude comprobar que la edad juega un papel muy importante: cuanta menor edad tenga un hombre, mejor juzgará la orientación sexual de otros, aunque de nuevo sólo en el apartado fotográfico.

En definitiva, sí que existe un gaydar, pero no debemos concebirlo como un mecanismo innato, neurobiológico o mágico, sino como una herramienta psicosocial fruto de diversos factores interrelacionados: aprendizaje, habituación, expectativa de la heterosexualidad, comparación con gente ya conocida, necesidad de socialización o los motivos románticos/de vinculación. Los resultados me han sorprendido y lo que me pregunto es si pasará lo mismo en el caso de mujeres lesbianas y heterosexuales. Esto es algo que aún no se ha investigado en nuestras fronteras, pero la investigación norteamericana ya otea que el gaydar funciona mejor en ellas que en ellos. Esperemos comprobar esto aquí muy pronto.

En cuanto a las aplicaciones de este estudio,es el primero que se realiza en contexto español y con muestra española sobre este fenómeno perceptivo – comenta Pablo –pero estoy seguro de que hay otras muchas facetas humanas en las que los gais sobresalimos y ni siquiera han asomado la cabeza en el ámbito de la investigación. Pertenezco a una de las primeras generaciones de sexólogos “oficiales” de este país y creo que es importante hablar desde un punto de vista científico y riguroso sobre aspectos como el gaydar, del que mucha gente habla y del que bien poco se sabe.

Interesante ¿Verdad?
Si quieres conocer más sobre esta investigación, en este enlace puedes acceder al Abstract del TFM de Pablo Mangas Juárez

Pablo Mangas Juárez es graduado en Psicología por la Universidad de Málaga con mención en Psicología Clínica y máster en Sexología por la UCJC. Experiencia como educador sexual con diferentes colectivos en varias entidades, impartiendo contenidos sobre prevención, sexualidad, homofobia y salud sexual. Actualmente se desnvuelve en el campo del asesoramiento sexológico, de la juguetería sexual y de la redacción de contenidos en revistas LGBT+.

Si quieres saber más sobre Pablo Mangas Juárez, o contactar con él puedes hacerlo en Facebook o Instagram

Imagen © Jesus Colmenero