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Posted on 24 mayo 2017

Aprendiendo a programar

Aprendiendo a programar

Nuestros másteres en Sexología cuentan con una asignatura que se llama Didáctica, programación, dinámicas y recursos en educación sexual. Natalia Rubio, es la profesora responsable y nos hemos acercado a preguntarle para conocer más cosas sobre esta interesante asignatura que ella conduce.

Ana Carmona Rubio: ¿Cuáles son los contenidos de esta asignatura?

Natalia Rubio: Los contenidos abordados desde la asignatura van desde la elaboración y diseño de programas y/o proyectos de intervención en educación sexual con profesionales, en asociaciones y/o con colectivos de distintos ámbitos: juveniles, personas con diversidad funcional,  ofreciendo al alumnado las necesarias orientaciones didácticas para obtener resultados exitosos.
Pasando por la importancia de ampliar los horizontes profesionales que nos ofrece la formación del Máster contemplando las múltiples y posibles actuaciones en materia de educación sexual a realizar tanto en el ámbito de la educación formal como desde la educación no formal, los cuales muchas veces son poco conocidos en el sector.
Utilizando para ello Metodología innovadora, con técnicas y dinámica de grupos, así como un acercamiento directo a recursos y materiales en educación sexual y en asesoramiento sexológico que nos pueden ser de vital utilidad en nuestra práctica profesional.
Sin olvidar el necesario abordaje de los sistemas de evaluación de planes, programas o proyectos de educación sexual.


Ana Carmona Rubio
: En un sentido práctico: ¿qué enseñas a alumnas y alumnos a lo largo de esta asignatura? ¿Cuáles son los objetivos?

Natalia Rubio: El enfoque de la asignatura es inmensamente práctico. Se pretende que el alumnado al finalizar la asignatura haya adquirido conocimientos, habilidades y estrategias para el diseño de programas y proyectos de intervención en el ámbito de la atención y la educación sexual en diferentes ámbitos educativos (educación formal, y en educación no formal), dirigidos a diferentes perfiles de personas y colectivos.
La programación es un elemento de calidad de nuestra práctica profesional como sexólogos y sexólogas, porque permite articular una respuesta adecuada a las características de un grupo y garantiza la continuidad del proceso de enseñanza y aprendizaje. Cuando el profesional programa, evita improvisaciones.
La programación facilita la reflexión sobre la propia práctica como estrategia para valorar los resultados alcanzados y la eficacia de las acciones puestas en marcha para el logro de los objetivos que se han fijado.

Ana Carmona Rubio: ¿Qué utilidad práctica tiene para un profesional de la sexología, aprender a hacer programaciones? ¿Para qué puede serle útil?

Natalia Rubio: Saber programar en educación sexual es fundamental para planificar nuestras intervenciones, para asegurarnos de que están bien diseñadas y son coherentes y útiles, y de cara a facilitar su desarrollo y mejora.
Pero saber programar también es necesario si nos proponemos presentar propuestas de trabajo en materia de educación sexual y solicitar subvenciones o financiación ante los ayuntamientos, o las administraciones autonómicas y nacionales. También es preciso saber programar de cara a presentar nuestras propuestas de trabajo a los centros educativos públicos o privados, en asociaciones u otras entidades que puedan requerir de nuestros servicios como profesionales de la sexología.
En definitiva, como sexólogas y sexólogos, la programación es una materia con la que debemos manejarnos, al menos en unos mínimos.
El alumnado valora de forma muy satisfactoria la asignatura ya que considera de vital utilidad para su futuro profesional como sexólogos y sexólogas.

Si quieres aprender no solo Sexología, sino también como plantear propuestas sexológicas, nuestros másteres son tu mejor opción. Te recordamos que tenemos abierto el plazo de admisión para el Máster Oficial en Sexología, y también las inscripciones para el Máster a Distancia en Sexología.